viernes 29 de octubre de 2010

Rincones mágicos de la Iglesia de San Andrés de Prada

Una pequeña aldea gallega como es nuestro pueblo tiene el lujo y el orgullo de poseer unas de las iglesias más bellas del Concello de A Veiga. Un monumento arquitéctonico del que cabe destacar, entre muchas otras cosas, su campanario ya que no vemos uno igual en ninguna de las iglesias de la zona.


Desgraciadamente poco o casi nada se sabe del origen de nuestra iglesia, consagrada al apostol San Andrés. No os podemos facilitar datos ni año de su construcción, ni quien fue el maestro que levantó este hermoso templo ... desconocemos si se conserva algún tipo de documentación que testifique los años que lleva presidiendo al pueblo de Prada.


Pero si bien es cierto que nuestra aldea ya pertenecía al Arzobispado de Astorga en el siglo X, podemos sospechar que en el lugar donde se levanta nuestro templo debería haber existido una primitiva iglesia. Dicen nuestros abuelos que San Andrés tiene más años que el Santuario del Cristo de la Ascensión.

Desde pequeño siempre me he planteado el porque la iglesia tiene la entrada dando la espalda al pueblo, ya que el pueblo empieza en el cruce de As Pozas. Este verano, con mi querida Pepa Barrio nos hemos hecho mil y una hipótesis, cada uno defendiendo su teoría, la mía que Prada nació en la zona más cálida del pueblo, la barriada de Outeiro y Pepa que fue en O Pacio por donde vendría el camino medieval desde las tierras de Petín; y como posteriormente veremos en una fotografía, quizás su planteamiento sea el más correcto.

Queremos presentaros en esta entrada del blog, las instantáneas que hemos tomado de la iglesia de Prada, rogando nos disculpeis por nuestro desconocimiento del autor/es de esta obra arquitectónica, de su retablo y de sus tallas religiosas. Agradeciendo a cualquiera de nuestros paisanos que sepa identificar u ofrecernos datos sobre las mismas nos las haga llegar.

Pero antes de recorrer esos rincones mágicos de la Iglesia de San Andres, es de recibo dar las gracias a Pepa y a Javier porque sin ellos no los hubiese descubrido.



Visión de nuestra iglesia desde la entrada principal.


El Retablo mayor presido por la figura del apostol San Andrés.


Detalle de las figura escultóricas de San Andrés y de nuestro Señor.



A la derecha de la imágen de Jesús Crucifiado, esta talla femenina que representa a Santa Bárbara.


Y a la izquierda, San Antonio.


En la parte superior del retablo, una talla de San Saturnino.


En la capilla lateral derecha, las imágenes de la Virgen y nuestro Señor.


En la capilla lateral izquierda, y en la parte superior, esta figura que imaginamos sea la de un martir.


Lo que más nos llamó la antención, casi llegando al sonrojo fue la posición de su miembro masculino.


En la parte inferior de este retablo lateral, la talla de nuestro Señor crucificado.


Detalle de las pinturas de este retablo, prestar atención al dibujo de la figura que aparece en la veleta de la iglesia por que también lo encontramos en lo alto de nuestro templo.


Nos encontramos en el recinto exterior de la iglesia, justo enfrente del pasadizo que une la barriada de O Pacio con este recinto sagrado y entrada, según Pepa, del antiguo pueblo de Prada por el que se llegaría desde San Fiz por el camino medieval, dirección Alberguería y posteriormente a las tierras de Trevinca, León, Zamora, ....

Justo enfrente tenemos esta puerta al templo, curiosamente, era la entrada principal por la que se accedía a la iglesia ya que por la que actualmente entramos estaría solo abierta durante las visitas de las autoridades religiosas o de la nobleza.


Atravesamos esa puerta para ver desde el otro lado, y ya dentro de la iglesia, los enormes muros que poseé esta obra arquitectónica. En primer término la pila bautismal.


Y aquí otros de los rincones mágicos que nos depara la iglesia de San Andrés. Ese escudo heráldico que encontramos tanto en el altar como en la cúpula del crucero. Se ha escrito que la iglesia tenía la protección y el mayorazgo de la Casa Grande de Lamela (linaje de los Lopez Prado), descendientes de los Señores de Quiroga, Losada (Monforte) que durante la reconquista se hicieron con buena parte de esta zona de Galicia. Pero lo que es cierto, sea cual fuese la nobleza que se hiciese cargo de nuestro templo, que tuvo la protección y quizás el aporte económico para su construcción, por unos de los Grandes de Galicia.

Hemos efectuado el ejercicio de investigar sobre este escudo, la simbología de los elementos heráldicos, ... y nuestra interpretación es:
  • dos lagartos contrapuestos y aplastados por una losa, simbolo de fidelidad hacia el hombre y que también aparece en el escudo de armas de la Casa de Losada.
  • un lobo o perro atado al tronco de un árbol (pino).
  • un león en posición rampante con 4 barras.
  • cinco estacas de oro, que también encontramos en las armas de Quiroga y que simbolizan el origen legendario de este linaje cuando un caballero de esta estirpe defendió de los moros el valle de Quiroga mediante estacas calzadas de hierro en sus puntas. Como anédocta cabe citar que, por un error de su restauración, el escudo que encontramos en el altar vemos pintandos de oro cuatro estacas y no las cinco.
Algunos de estos elementos los hemos encontrado en los escudos de Quiroga, Monforte, Lamela (o Lemavia) pero en ninguno de ellos hemos visto la totalidad de ellos. Se dice que este último linaje tenía derecho de representación en nuestra iglesia pero si observamos su escudo de armas no tienen ningún parecido al que encontramos en nuestro templo.
  • Algunos días después de la publicación de este post, nuestra querida Pepa Barrio nos hizo llegar su propia interpretación de este escudo. Fantastica su descripción y que merece una entrada propia (enlace) en este blog. Gracias Pepa.




Otras de las sorpresas que nos deparó la visita a nuestra iglesia, fue esta mano alzada en la que guarda en su interior una reliquia, de nuevo disculpas por no ofreceros más datos por desconocimiento pero que podemos suponer tenga relación con el apostol que consagra este templo, San Andrés.



En el retablo mayor, detalle del Sagrario donde se guarda el cáliz y las hostias consagradas.


Justo al lado, en esta puerta encontramos los objetos litúrgicos como el corporal, la custodia, el hisopo, ...


La Pila Baustimal, en la que años tras años, siglos quizás nuestros paisanos de Prada tomaron el primero de los sacramentos, el bautismo


Detalle de la pila para santiguarse a la entrada de la iglesia.


Detalle del Confesionario.


Y aquí otros de los rincones mágicos, enigmáticos que encontramos en nuestra iglesia, justo en el Sagrario, el perímetro que rodea al templo.

Fue Pepa quien nos mostró esas señales, esas figuras geométricas, esas cruces y esas huellas grabadas en la piedra y que nos hizo plantear mil y una cábalas por su significado:


¿Estuvieron siempre esas piedras grabadas en esos muros que hoy son unas casas en ruina?, ¿estuvieron alguna vez depositadas en el suelo como señal que bajo ellas se encontraba alguién enterrado?, algo normal por entonces cuando se depositaba al difunto alrededor de la iglesia. Realmente un misterio ...







Pero más misterioso, aún si cabe, son las cinco marcas que encontrarmos grabadas en esa piedra y que curiosamente, si pones los dedos de tu mano sobre ellas encajan a la perfección , ¿su significado?, lo desconocemos ...




Detalle de las enormes piedras que forman el suelo del Sagrario.


La entrada principal al sagrario y a la Iglesia, hasta no hace muchos años la losa que encontramos en el centro de la imágen no existía sino que en su lugar había una cuadrícula de hierro para impedir el paso de los animales al recinto sagrado.

Otras de las hipótesis que me planteó mi querida Pepa, y que comparto, es que en un pasado ese muro era continuo, que no existía el acceso actual, ya que el pueblo estaba construido alrededor de la entrada principal, en las barriadas de Outeiro y O Pacio y que no existía edificación alguna tras ese muro, es decir, las actuales barriadas de O Campo y A Corredoira no existían.  



Y es en el portal de esa nueva entrada al recinto, donde nos encontramos con otro de los tantos enigmas que nos ha deparado la visita a la Iglesia de San Andrés de Prada.

En la piedra superior de la siguiente imágen vemos un orificio circular del cual desconocemos su significado, su utilidad más antigua. Pero si que sabemos que hasta no hace mucho era utilizado para colocar el palo con el entroido (la figura que presidía los carnavales en esta zona de Galicia).
 


Detalle de una de las troneras para el desagüe del agua de la lluvia que encontramos en el Sagrario.



La antigua fuente que existía bajos los muros del sagrario.


En uno de los laterales de la iglesia encontramos este curioso reloj de sol de 1.802. Nos cuenta Pepa Fernandez que las inscripciones se ven son: Fº ANTA y que corresponden al nombre del sacerdote de ejercía (desde 1798) en nuestro pueblo: Francisco de Antacuya; por lo que podríamos suponer que este reloj lo hizo hacer él.


Detalle de la escalinata que asciende hasta el campanario.


Detalles de una de las tres campanas que actualmente tiene la iglesia.





Antiguamente eran cuatro las campanas del templo. Detalle de la abrazadera granítica donde se alojaba la campana ahora inexistente.


Detalle de la argolla que conecta una de las campanas con la cadena que permite el repique desde el interior del templo.


Anteriormente hemos visto en una de las pinturas de los retablos auxiliares, un templo con una cruz presidiendo el crucero y con veleta con una figura humana. Curiosamente, nuestra iglesia también tiene ese elemento decorativo.


Detalle de la cruz que nos da la bienvenida al recinto sagrado cuando entramos por su parte trasera, y como inicialmente hemos mencionado, por el lugar por donde se expandió, hace muchos años la actual Prada.