Hace un tiempo publiqué en vuestra web de Prada, unos artículos de prensa que encontré en las hemerotecas digitales de La Vanguardia y de ABC .
Me sorprendió encontrar en los titulares de esos periódicos las noticias sobre el embalse que lleva el nombre de nuestro pueblo, las buenas nuevas que se prometieron a nuestro pueblo vecino de Alberguería, los accidentes ocurridos mientras se levantaba la presa, la visita del entonces Jefe del Estado, ... y tras leer la maravillosa obra literaria de Santiago Palmeiro - La Marca del Agua - he querido recopilar esos artículos intercalando algunos de los párrafos de esa historía que su autor escribe los últimos días de ese pueblo imáginario, Llanos pero presente en nuestro recuerdo, Alberguería.
De todas las "publicaciones" que llevo escrita este Blog de Prada, esta ha sido una de las que más emoción he sentido mientras la componía.
Gracias Santiago por tu permiso para que pueda trasladar esos momentos cumbres que relatas en tu obra y que se ven reflejados en las noticias de esos diarios, gracias Secundino por ser el artífice de recuperar la memoria en la red de nuestro pueblo vecino, gracias pueblo de Alberguería, hogar vecino y amigo que por vuestra desgracia, esta zona del Concello de A Veiga, ha encontrado en su embalse, en vuesta casa, un privilegiado, admirado y maravilloso entorno natural.
El que escribe, vuestro vecino y amigo de Prada, Juan Carlos.
LA VANGUARDIA 13 septiembre 1961
Estimado Crisanto:Como sabes, el asunto de Llanos sigue centrando toda nuestra preocupación. Tengo el máximo interés en que hables con el alcalde-pedáneo y/o los vecinos y les comuniques lo antes posible (hoy mejor que mañana), y ya de forma oficial, que el inicio de las obras es inminente. La constructora cuenta con todas las venias y según, me ha manifestado Luis Sañudo … antes de fin de mes trasladarán la primera maquinaria al lugar.Mi deseo es que reúnas a los vecinos o a sus representantes y les comuniques la noticia con urgencia. Deben saber que tendrán que abandonar el pueblo en breve y que sus bienes inmuebles y demás pertenencias les serán tasadas y abonadas en justiprecio. El proceso es muy urgente y se hará en un plazo máximo de 18 meses, porque, como sabes, las obras deben de estar rematadas e inauguradas antes de dos años. Para entonces, el embalse ya habrá anegada casas y tierras….… Su Excelencia, el Jefe del Estado, nuestro querido y admirado Caudillo, que Dios guarde muchos años, se ha encargado personalmente de agilizar todos los trámites para la construcción y el rápido comienzo de las obras.
ABC 29 septiembre 1957
El pedáneo buscó los ojos de don Leocadio mientras el gobernador seguía hablando. Pero el cura mantenía la vista clavada en la alfombra y parecía rezar un rosario por lo bajo. El Pitadas y los otros escuchaban medio ensimismados el charareo de Alejandro Harina Sanpedro.- España les necesita. Les necesita a todos, íntegros y fuertes. Pero la patria también necesita las cosas que disfrutan … que disfrutamos a diario. Nuestra España es grande y poderosa, y cada vez lo será más. Claro que, para ello precisa hacer grandes obras, obras que generen riqueza y bienestar; que permitan a la gente emplearse y ganar dinero con dignidad y gloria, como hombres buenos y buenos cristianos; obras que nos impulsen hacia el futuro con paso firme, obras como la que nos disponemos a empezar en Llanos ..El gobernador habló, finalmente, de la necesidad de ocupar las tierras de Llanos y parte de las de otros pueblos como Villana, Regido, Dema, Castro y Casaval. A Pobladura, sin embargo, el embalse solamente le rozaría con su cola, por lo que allí apenas inundarían fincas. De todos esos enclaves, el único que quedaría sepultado era Llanos debido a su emplazamiento en las tierras más bajas de la cuenca fluvial.
ABC 21 enero 1958
La pobre maestra estaba a punto de llorar. Se ajustó las gafas, nerviosa, y retiró hacia atrás un mechón de cabello que se le había escapado del moño.- Pero, ¡decidme qué pasa! – suplicó, sofocada.- Mire, señorita Nereiva: van a construir una presa en el Estrecho. Nos embalsan el pueblo y nos echan de aquí. Esto es todo – resumió Artemia.Vio cómo el pedáneo volvía a hundir la cabeza en el pecho.- Pero no. ¡No podré!, ¿Cómo le vamos a decir a estas gentes que tienen que abandonar todo cuanto tienen y marcharse de aquí? Pero, ¿adónde vamos a ir?, ¿cómo vamos a vivir si todo lo que tenemos está aquí?
Fotografía desde www.albergueria.es
LA VANGUARDIA 1 julio 1954
- Cuando llegamos, nos recibieron con palmadas en el hombro. “Tenemos muy buenas noticias para ustedes”, dijo enseguida el gobernador. “Les ha tocado el gordo, porque vamos a construir un pueblo nuevo para las gentes de Llanos”, añadió el jefe de la presa. ¡La lotería! ¡Maldito cabrón! – cambió de tono y trató de imitar la voz del alcalde-: “¿Qué les parece? Un pueblo de casas grandes, modernas y bien construidas, no como esas chozas de Llanos, que no sé ni cómo pueden vivir ahí”
- Queridos convecinos, nuestro ayuntamiento es pequeño. Y por eso hemos tenido muchas dificultades para hallar un lugar apropiado en el que levantar el nuevo Llanos. Desgraciadamente, los comunales escasean y las tierras que se pueden labrar tampoco son abundantes. Así que, ¿dónde podíamos construir el pueblo? …. ¿Qué mejor sitio que la sierras de Tiesos? ¡Imagínese, hectáreas y hectáreas de tierras desocupada, sólo para ustedes!
En realidad, yo pensaba que todo era broma. Porque, ¿cómo se puede pensar en mandar a nadie a vivir a ese infierno?
- ¡No pasaríamos del primer invierno! – apuntó Celestino.
- Nos moriríamos, nosotros y el ganado – añadió Marcial desde el mostrador.
- Allí no paran ni los lobos – vociferó la Siete.
- ¿Y qué cultivos íbamos a tener? ¡ En la sierra de Tiesos no crecen ni los abrojos! – chilló un vecino.
- ¿Cambiar este valle soleado por esa sierra miserable? ¡Ni hablar! – aulló una mujer.
Fotografía desde www.albergueria.es
Vista desde la orilla, la balsa se mostraba gigantesca y tan estática que parecía dormida. Sólo cuando una ráfaga de viento venía a frotar su superficie daba muestras de querer encresparse. Pero, aún entonces, no pasaba de mostrar unas minúsculas arrugas de oleaje. Durante unos segundos, el agua relamía con deleite las piedras basales de los molinos sin apenas agitarse. Y aquel amago, ladino y astuto, que consistía en probar antes de tragar, se obraba de una forma tan silenciosa que estremecía. El agua jugaba, primero, con su presa. La acariciaba, la engañaba, la atontaba, la conquistaba. Y cuando llegaba la noche, se la tragaba sin hacer ruido. Y al día siguiente, el paisaje ya era otro, y la charca, mucho más grande. De esa forma tan sigilosa había sucumbido el puente de Peña Alta, la pista hacia las montañas del oeste y la fábrica de luz.El embalse ya era enorme. Se ensanchaba hacia el norte de la campiña igual que un mastodóntico abanico de papel de plata. Y, tras estirarse a lo largo de la ribera, desaparecía encajonado en el recodo del paisaje. Acababa de nacer y se había tragado una buena parte del valle.
LA VANGUARDIA 11 diciembre 1958
- ¡Sinvergüenzas! ¡Canallas! ¡Ladrones!Le miraron como si viesen llegar a un aparecido. Traía la cara desencajada y el ceño recargado. Estaba tan nervioso que no era capaz de encontrar un punto en el que fijar los ojos. ….- ¡No nos dan nada, Calores, no nos dan nada! – dijo por fin, con un hilillo de voz achiflada que sonó como si fuese lo último que iba a pronunciar en vida.Hubo un intercambio de muecas de interrogación. Pasaron lo segundos hasta que alguien se atrevió a preguntar.
- ¿Cómo que nada?Pío fijó, ahora sí, la mirada y dejó ver unos lagrimales hinchados.
- Tres pesetas. ¡Tres pesetas por todo! ¡ Ladrones!- Tengo trece fincas, una casa y un molino. Suman casi cuatro hectáreas. ¿Sabéis cuánto quieren darme? ¡ Trescientas mil pesetas! Y setenta y cinco mil por la casa y veinticinco mil por el molino. ¡Atracadores!
Nómina expedida por la empresa Hidroeléctica Moncabril a favor de mi abuelo Juan Alvarez que como muchos de Prada, Alberguería, vecinos del Concello de A Veiga, entre ellos de Santa Cristina, como el padre de Santiago Palmeiro, de la Comarca de Valdeorras, de Sanabria, León, tierras de Galicia, ... trabajarón en la construcción del embalse. Se dice que fueron más de cuatro míl personas; mi padre recuerda que durante esos años no había casa sin ocupar en Prada, eran cuatro las cantinas/colmados que habían en el pueblo y que los fines de semana subían en el coche de línea chicas que se dedicaban al trabajo más antiguo del mundo.
Algunos vecinos de Llanos se habían acercado hasta los barracones para solicitar trabajo. Y como la empresa necesitaba mano de obra, fueron contratados enseguida. Dejaron los campos y el ganado, y empezaron a ir todos los días al tajo. …. Volvían, cansinos, de la obra, como quien regresa de cortar la mies o de regar los prados, igual, con la misma parsimonia, el mismo paso. Y a Saúl, no le cuadraban las cosas. ¿Por qué razón contribuían a levantar aquel muro que, una vez rematado, les engulliría para siempre?. Su padre hablaba mucho de la obra y de la posibilidad de dejar el molino para trabajar allí. Pero aún no se había decidido:- Esperaré un poco más a ver cómo va la aceña. Y si deja de entrar molienda, me iré a trabajar a la presa …
¿Qué el Toño va a trabajar en ese sitio? – preguntó Amparo, incrédula.
- Si. Dice que el mal ya está hecho y que lo mejor es sacarle partido. Mira, yo creo que tiene razón. Ahora que tenemos que marcharnos a otro sitio, no estaría demás tener dinero con el que poder hacerle frente a la vida.
ABC. 5 abril 1955
El embalse obligó a desmantelar el cementerio Alberguería llevando a sus difuntos al camposanto de Prada. Sus restos fueron llevados en cajas de zinc para, compartir su descanso enterno junto a los nuestros.
Aguardaron tensos y en medio del silencio aún creyeron oír sonar el río allá abajo. Al cabo de unos segundos, don Leocadio carraspeó como si ya hubiese terminado de ordenar sus ideas.- Lo primero y más urgente: por fin tenemos todos los permisos para el traslado de las sepulturas. Debiera haberse hecho ya, pero … El obispo y las autoridades han tardado en los trámites. Ahora que , lo importante es que ya podemos llevar los restos a los cementerios de alguno de los pueblos vecinos, cada uno al que más le convenga. Eso sí, como ya sabéis, cada cual debe hacerlo por su cuenta, ….
ABC 16 junio 1957
LA VANGUARDIA 5 abril 1955
En el interior de ese tunel que partía hacia la boca de la entrada de la chimenea de equilibrio y que debía conectar con la tubería que descendería en picado hasta la central hidroeléctrica, no llegó explotar una barrena que abriría el paso en la roca madre. Unos barreneros encontraron la muerte al picar con sus taladros sobre ese maldito cartucho sin detonar, uno de ellos vecino de Prada.
Mi padre, ha recordado al comentarle el propósito de esta entrada del blog, que fue testigo indirecto con sus 10 años de esa desgracia, él y cuatro rapaces más del pueblo fueron reclamados por el cura para que fueran en la cabeza del cortejo fúnebre portando la cruz, los faroles y el agua bendita desde la chimenea hasta el cementerio de Prada con la promesa que recibirían cada uno de ellos 10 pesetas; durante el trayecto de los cuerpos muchos de los obreros ofrecieron su limosna por el descanso de sus compañero que allí dejaron su vida. - ¿Cobrastes tú las 10 pesetas?, yo aún no y eso que el sacerdote llevaba su gorro repleto de dinero - me cuenta mi padre.
Después del accidente y con la galeria inhabilitada (que al día de hoy se puede visitar) , los ingenieros decidieron que el curso de la obra se hiciese desviando el túnel.
LA VANGUARDIA 5 abril 1955
“Ah, el Toño … pero déjeme, pedáneo, por dios, déjeme … el Toño, el barrenista de Llanos … ¡un buen barrenista!, ¡ uno de los mejores!, él, si … el Toño, ja, si hubiese tenido al lado a otro igual que él … pero no, con él estaba el Andrés de Castro, ya ve, pedáneo, tres meses más antiguo que el Toño, doce semanas más de experiencia, pero, mireusté, las mesas están en la escuela de toda la vida y el último día no saben más…”- ¡Hable claro de una vez! – zarandeó al de la presa.El hombre se encogió como un gusano y trató de recobrar el resuello. “Mireusté, picaban los dos en el tajo, el Andrés de Castro y el Toño de Llanos. Los dos picaban juntos, como otras tantas veces. Acababan de hacer una voladura y se les quedó un tiro intacto, ya sabeusté, sin explotar, perezoso… Ocurre a veces, explotan todas las cargas menos una y .. y entonces volvieron al tajo con la orden de sacar el tiro que no había explotado, que, mireusté, eso se hace como ya le he dicho, perforando otro agujero paralelo, a veinte centímetros del que contiene la carga perezosa, y detonando un barreno en la nueva hura, que así explotan los dos y se acabó el peligro. ¡A veinte centímetros!, ya ve, pedáneo, el Toño lo hubiese hecho como las vías del tren … Pero por alguna razón, el huraco lo hizo el de Castro .. y se le torció la hura. ¡Se le torció!, ¡qué desgracia!, y la vidria fue a encontrarse dos metros dentro de la roca con el cartucho que no había explotado y lo hizo reventar, y los… los … los mató a los dos… ¡Los mató! ¡Los mató! ¡A los dos! ¡ A los dos!
Imagén de la cantera donde se extrajeron las piedras para su posterior transformación en el cemento que levantó en la década de los 50 del pasado siglo ese muro artificial que cerró el cauce natural del río Xares y dejó bajos sus aguas al pueblo de Albergueria.
En ese lugar, en pleno desfiladero del río Xares, ocurrieron varios accidentes laborales (algunos mortales), la mayoría de veces producidos por desprendimientos de piedras o por el fallo de algún barreno. La presa se encuentra a unos 200 metros a la izquierda de la fotografía.
ABC 6 junio 1956
ABC 28 agosto 1956
ABC 5 febrero 1957
La carretera nueva pasaba al lado al lado del poblado, bordeaba los barracones situados a la derecha y descendía en ligera cuesta hasta la misma corona de la presa. Allí, se convertía en una ancha avenida de cemento, recta como una vela y tan larga que casi se perdía de vista. La muralla tenía amplias aceras resguardadas del abismo por barandillas de hierro bruno. Cada veinte metros había una farola y en cada farola, un tricornio ....
Se habían colocado junto a un monolito de piedra, en el arranque del dique, casi al lado de donde empezaban las barandillas. Formaban un corro amplio alrededor de la piedra y Saúl se paró un instante.
Entonces vio la placa de mármol blanco incrustada en la roda. Un hombre de uniforme la estaba limpiando. .... Unas frases de metal destellaban como chorros de oro bajo el símbolo: "Francisco Franco Bahamonde, Jefe del Estado y Caudillo de España, que rehizo la Unidad y la Grandeza de la Patria, dio paso a las aguas de este pantano en el año de gracia de 1957. Dios bendiga y guarde al Generalisimo, y nos conceda la paz".
ABC 16 septiembre 1961
Fotograma del documental Xares, o río que nos leva
La multitud cubría los aledaños de la presa. Había tanta gente que era seguro que procedían de todos los pueblos de la comarca. Venían en grupos y se iban colocando en la falda de la montaña, como una bandada de pájaros que espera el momento de emigrar. Traían banderitas de papel rojo y gualda, y pendones de bienvenida con el símbolo de Victor. Los hacían ondear contra el cielo en un revoloteo maquiavélico, que recordaba el batir del granizo sobre la fronda.
LA VANGUARDIA 18 septiembre 1961
El General, inagurando la Central Hidroeléctrica del embalse de Prada.
Fotograma del documental Xares, o río que nos leva
- Tito, tú ya no podrás ver a Franco.El otro se encogió de hombros y estiró la frente cuanto pudo. Al mismo tiempo, animó el gesto porque Saúl parecía salir, por fin, de su singular ensimismamiento.- ¿Para qué quiero ver a Franco?Saúl barrió despacio la superficie del embalse. Luego, hizo trepar sus ojos por el camaleónico muro de la presa y, finalmente, tornó a ponerlos sobre los de Tito.- ¿Para qué, dices? Él es quien ha mandado construir este embalse. Él es quien nos ha echado del pueblo. Él es quien hace que tengamos que irnos para siempre. Y, además, aún no nos ha pagado las fincas. Ni creo que lo haga nunca, que se lo he oído decir a Gabino.
ABC 27 diciembre 1958
De pronto, la silueta del paisaje se redujo y contra el cielo apareció recortado, como el ribete de un escudo, el inmenso esqueleto del puente. Se apoyaba en siete arcadas altísimas y cada una de ellas era una puerta gigante en medio del horizonte. Lo estaban construyendo con ferralla, argamasa y piedras, justo degbajo del pueblo, allí donde se suponia que iría a morir el embalse.Don Leocadio dejó de hablar de fútbol y todas las miradas se concentraron en aquel puente que burlaba el desnivel de la cuenca con la facilidad de un pájaro. Casi bajo las arcadas, cobijado a la sombra del gigante, el antiguo pasadero de granito mantenía su evidenciada pequeñez y parecía contener el aliento como si la inundación fuese a sepultarlo de un momento a otro. Una vez muerto, el hermano mayor, infinitamente más joven y fornido, se convertiría en la principal y casi única conexión con el mundo. Y a partir de ese momento, la vida tendría que pasar inexorablemente por encima de los siete arcos.
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La Marca del Agua
de D. Santiago Palmeiro.
Editorial: Egartorre Libros
C/ Primavera, 2 Nave 31. P.I El Malvar
28500 Arganda del Rey (Madrid)
Tfno. : 91 8729390
Email: egartorre@egartorre.com
Más información en la web de Alberguería
Si estáis en la zona de Valdeorras, podéis comprarla en la Librería Murciego
C/ Marcelino Suárez, 28 O Barco - tef 988 32 17 57
Importante señalar que el autor ha donado este libro a la
En un anterior post de este blog, ya habiamos comentado esta obra literaria de Santiago Palmeiro pero aún no había tenido la oportunidad de leerla.
Este verano tuve la oportunidad de hacerme con un ejemplar, lo adquirí ilusionado y tras leer sus últimas letras, acabé EMOCIONADO.
Mientras leía y saboreaba cada una de sus palabras, cada página, cada detalle ... mi subconsciente me iba ofreciendo en imágenes, a los vecinos de Albergueria – Llanos-, a ese río lleno de vida, esas vidas que tuvieron que emigrar a las Argentinas, ese encuentro anual de los que aún están con nosotros y sus descendientes, en fin personas, lugares, ... episodios, los primeros, que aunque yo nunca conocí me resultaban "familiares" gracias a todo lo publicado por Secundino en esa enciclopedia llamada www.albergueria.es
Gracias a esta obra, he podido recrear en mi mente algunas de las historias escuchadas en Prada - Villar-, por los muchos que se ganaron el jornal durante la construcción de esa presa, entre ellos mi abuelo: la pérdida de un pueblo vecino y querido, las desgracias humanas durante la obra, la inauguración por parte del General ...
Sin duda alguna, estamos ante obra literaria imprescindible, necesaria, ... para dar a conocer, denunciar ese hidrocausto que se llevó por delante hace ya más de 50 años a Alberguería, esa aldea situada en un Llano, regado por las aguas del río Xares.
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Nuestro vídeo: Albergueria, 50 años bajo el embalse de Prada.


























2 comentarios:
Buena entrada.
...nuestro querido y admirado Caudillo, que Dios guarde muchos años...
... obras que generen riqueza y bienestar...
...La pobre maestra estaba a punto de llorar...
...- Pero no. ¡No podré!, ¿Cómo le vamos a decir a estas gentes que tienen que abandonar todo cuanto tienen y marcharse de aquí? Pero, ¿adónde vamos a ir?, ¿cómo vamos a vivir si todo lo que tenemos está aquí?...
...- ¡Sinvergüenzas! ¡Canallas! ¡Ladrones!...
¡Impresinante!
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