miércoles, 23 de febrero de 2011

Encomienda de Quiroga de la Orden de San Juan (II)

Nuestra querida Pepa nos presentó recientemente, su investigación sobre la Encomienda de la Orden de San Juan situada en Quiroga y en especial a su feligresia, nuestro pueblo vecino de Albergueria.

En este post, queremos añadir a su estudio, el trabajo publicado por D. Adrián Arcaz Pozo: Implantación y desarrollo territorial de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén en Galicia (siglos XII - XV) (1995), y especialmente a lo relacionado con la Casa de Quiroga y la Encomienda de esa Orden que hubo en su jurisdicción:

En el siglo XIV, la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén recibió su primer legado patrimonial tras la desaparición del Temple. El proceso, iniciado en el reinado de Fernando IV, tuvo su continuidad durante la larga minoría de su sucesor Alfonso XI cuando el papa Juan XXII, por bula de 14 de marzo de 1317, decretó que los bienes templaríos en los reinos de Castilla y León pasasen a la Orden de San Juan. La sentencia pontificia, encontró pronto eco en los medios reales, puesto que, en noviembre de 1319, Alfonso Xl otorgaba un privilegio real y adjudicaba todos los bienes que los templarios poseían en los reinos de CastilIa y León a los hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Tras la disolución de la Orden del Temple, la Orden de San Juan obtuvo, en la localidad lucense de Quiroga, toda la tierra perteneciente a dicho lugar, con portazgos, pechos y todo el señorío cumplido. Se concede a la Orden el ejercicio de la justicia y la designación de alcaldes y merinos en su jurisdicción, así como el nombramiento de porteros, corredores y mayordomos para recaudar portazgos, pechos y demandar los derechos que le correspondían. La corona exceptúa de la percepción por la Orden, la moneda forera y el yantar.

La encomienda de Quiroga, así como algunos de sus más representativos comendadores, está indisolublemente unida al apellido de los Quiroga, una de las familias a la que se refería don Felipe de la Gándara como: “tan antigua, calificada esta casa en el reino de Galicia con su propia Alcuña de Quiroga, que suena muchos años antes de la venida dé los Moros, i Perdida de Espana”. Al encumbramiento de dicho linaje contribuyeron desde sus inicios los monarcas castellano-leoneses, de ahí que en tiempos del emperador Alfonso VII éste premiase los buenos servicios a Don Vasco Pérez de Quiroga: —el fundador de este linaje; nieto del primero, que casó con doña Urraca de Termes y primer maestre de la Orden Militar de Alcántara.

Recibió muchos honones y gratificaciones de manos del monarca por sus muchos servicios de armas; entre ellos, el título de ricohombre de Castilla (de mano del rey Alfonso VII) por los servicios prestados a Fernando IIl en las conquistas de Andalucía y Sevilla. De Don Vasco de Quiroga se dice que fue Señor de muchas tierras, lugares y casas fuertes, que tuvo en honor por merced de los Reyes y de toda la tierra del Valle de Quiroga.


La casa de Quiroga, durante los siglos de influencia que tuvo en estas tierras ribereñas
de los ríos Lor y Sil, dejó grabada su marca de Señorío y/o dominios, entre ellos

Un linaje y su vinculación con nuestra Prada que creemos interesante explorar para conocer parte de nuestra identidad como pueblo. Estamos trabajando en ello, y deseosos que pronto conozcais los detalles de nuestra investigación.


El mismo fundador de la Casa de Quiroga, hizo donación a la Orden (1154) de la iglesia y abadía de San Clodio de Quiroga con su coto a Raimundo, prior de los San Juanistas (o freyres de ultramar), para la salvación de su alma y la de sus padres, especialmente la de su madre doña Elvira Pérez de Losada (y que le acompañaba en dicha donación).

Los hospitalarios, una vez instalados en el valle de Quiroga, vieron reforzada su situación en la zona tras la permuta realizada con Alfonso X en 1281 por la que recibieron todo el Señorío de la tierra de Quiroga.
Desde entonces fue constante que los sucesivos herederos del apellido de los Quiroga actuasen a título propio como beneficiarios de dicha encomienda al quedar vinculados como donados del Hospital, bien usufructuando sus propiedades en vida y actuando como simples encomenderos de sus bienes o, por el contrario, situando algunos de sus descendientes en el cargo de comendador de la encomienda tras la recepción del hábito de la Orden.

A la encomienda de Quiroga, que en un primer momento quedó definida por sí misma, se le agregó, muy probablemente a lo largo del siglo XV, la encomienda de Incio con su hospital.

La jurisdicción de Quiroga, cuyo comendador pasó a intitularse indistintamente de Incio y Osoño, debió hacerse con un importante patrimonio territorial a lo largo de los siglos XIV y XV a tenor de la relación de bienes que se citan en un Apeo de 1517.

Sus límites venían marcados por: 
  • el sur con la abadía de San Clodio de Ribas de Sil, con el señorío de Lemos y con el coto de San Miguel de Montefurado.
  • al este lo hacía con el condado de Valdeorras.
  • al norte tenía como demarcaciones el coto de Courel, perteneciente a la encomienda santiaguista de La Barra.
  • al centro, la abadía de Samos de la Orden de San Benito.
Además de poseer el hospital de San Salvador de Quiroga, tuvo a finales del Medievo una fortaleza conocida como castillo de los Novoa, en territorio del partido de Bendollo, que se convirtió en Cabeza de encomienda.

Sus bienes y propiedades se repartían además por los siguientes lugares:
  • Valle y jurisdicción del Hospital de Incio.
  • Cotos de San Salvador de Moreda  (lindantes con tierras y beneficios del obispado de Lugo).
  • Santa María de Cartelle (en los límites de la abadía de Celanova y el condado de Monterrey).
  • San Maus de Salas, Penaverde, Huxames Vilarello da Cota (con la feligresía de San Pedro de Osoño), situados ambos en el camino de Castilla.
  • A Broza, Larouco, Soutordei, Figueiredo y Peites
  • Feligresías de Santa Maria de Alberguería, San Estevo de Corexido, San Xoán de Celavente, San Lourenzo de Arcos, San Xoán de Amado, San Miguel de Xaguaza, Santa María de Robledo, Santa Maria de Roma, San Xoán de San Fiz y Santa Maria de Castrelo de Miño.
  • Condado de Sendelle, donde tuvo un hospital cercano a la iglesia de Santa María, de ahí el sobrenombre de Santa Maria de Sendelle, y granja de Baamorto, compuesta por una casa principal que la encomienda tenía frente a la iglesia de Santa Maria de Baamorto, con sus bodegas, paneras, huerta y viña.
  • A esta relación de propiedades habría que añadir, sin lugar a dudas, alguna más, la mayor parte de ellas ocupadas a lo largo del siglo XV.
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Como antes hemos señalado, el linaje Quiroga actuó a título propio o como beneficiario de la encomienda de San Juan, bien usufructuando sus propiedades, actuando como gestores de sus bienes o situando algunos de sus descendientes en el cargo de comendador de la Encomienda.

Un ejemplo de ello, lo tenemos en D. Gonzalo de Quiroga "El Mayor" y D. Juan de Losada y Quiroga, tataranietos de D. Vasco de Quiroga, que tuvieron cada uno de ellos la media propiedad de la Casa e Iglesia de Santa María de Alberguería (feligresía de la Orden de Malta o San Juán):



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En un comentario anónimo que hemos recibido sobre esta entrada nos puntualiza algunos de los datos que se han expuestos y que creemos que son de interés publicarlos aquí:
  1. Aunque tras la supresión de los Templarios en el reino de Castilla por bula papal, refrendada por el rey, todos sus bienes deberían pasar a la Orden de San Juan, en Galicia, por el momento, no se ha descubierto ningún bien del Temple que pasase a manos de los Hospitalarios.
  2. Los Hospitalarios recibieron la tierra de Quiroga del rey Alfonso X el 10 de mayo de 1281, antes de la disolución del Temple, y la mantuvieron hasta el siglo XIX. Lo que equivale a decir que Quiroga NUNCA perteneció al Temple.
  3. El monasterio de San Clodio NUNCA perteneció a la Orden de San Juan. El documento de donación de 1154, citado por Gándara, al que siguen muchos autores, es falso.
  4. El trabajo del insigne historiador Arcaz Pozo, publicado en 1995, ha quedado superado por otros, v.g. por los dos volúmenes sobre las encomiendas gallegas de I. García Tato, publicados en 2004 y 2005, este último en colaboración con E. Álvarez Álvarez y dedicado precisamente a la encomienda de Quiroga. En este trabajo se basa el trabajo I de este mismo blog, firmado por Pepa. 

3 comentarios:

Logio dijo...

Esta entrada entra completa y absolutamente en mi mundillo particular, ja, ja.

Para el blog del río Xares
Para mis apuntes de genealogía
Para el facebook de la Asociación Galega de Xenealoxía

lapasopas dijo...

De nuevo, muy buen trabajo

Anónimo dijo...

Enhorabuena por este magnífico blog. Sin que ello vaya en menoscabo de los méritos, me va permitir hacer algunas observaciones al texto.
1) Aunque tras la supresión de los Templarios en el reino de Castilla por bula papal, refrendada por el rey, todos sus bienes deberían pasar a la Orden de San Juan, en Galicia, por el momento, no se ha descubierto ningún bien del Temple que pasase a manos de los Hospitalarios.
2) Los Hospitalarios recibieron la tierra de Quiroga del rey Alfonso X el 10 de mayo de 1281, antes de la disolución del Temple, y la mantuvieron hasta el siglo XIX. Lo que equivale a decir que Quiroga NUNCA perteneció al Temple.
3) El monasterio de San Clodio NUNCA perteneció a la Orden de San Juan. El documento de donación de 1154, citado por Gándara, al que siguen muchos autores, es falso.
4)El trabajo del insigne historiador Arcaz Pozo, publicado en 1995, ha quedado superado por otros, v.g. por los dos volúmenes sobre las encomiendas gallegas de I. García Tato, publicados en 2004 y 2005, este último en colaboración con E. Álvarez Álvarez y dedicado precisamente a la encomienda de Quiroga. En este trabajo se basa el trabajo I de este mismo blog, firmado por Pepa.
Con todo, reitero mi enhorabuena y los animo a seguir mostrando las bellezas de esa entrañable tierra.